Ideas de Libertad y Prosperidad

Septiembre 20, 2009

Adoctrinados // Hugo J. Faría

Archivado en: Educación, Hugo Faría, Venezuela — libertadyprosperidad @ 12:50 am
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Los voceros de la educación privada, prefiero no mencionarlos porque algunos dicen que tengo algo personal en su contra, se quejan de la Ley de Educación aprobada por la Asamblea Nacional por restringir las libertades educativas en materia religiosa y financiera entre otras. Las preguntas que formulo son, ¿cuál es la contraoferta de estos voceros? Comprendo la limitación de las libertades, pero ¿acaso el sistema educativo que teníamos era justo, eficiente y protector de las libertades educativas de los padres? ¿Cumplía el Estado con la función de subsidiariedad de la familia, en materia educativa?

Escuelas

Creo que la respuesta a las preguntas anteriores es NO. En primer lugar, en Venezuela no hemos tenido igualdad de oportunidades en materia educativa, algo tan fundamental en una sociedad que emana de la conciencia social. Si soy un padre con bajos ingresos me veo seriamente limitado para inscribir a mi hijo en un colegio privado. A lo mejor vivo en un barrio donde hay un colegio de Fe y Alegría, los cuales son administrados eficientemente e imparten instrucción de calidad. Sin embargo, si no deseo que a mi hijo lo obliguen a leer literatura procedente del Centro Gumilla, con ribetes de teología de la liberación, mi única opción es ponerlos en un colegio público con una calidad de instrucción inferior.

Los programas por los que se instruyen nuestros hijos son redactados por el Ministerio de Educación. Los libros por los que estudian nuestros hijos son aprobados por el Ministerio de Educación. La vestimenta que llevan nuestros hijos es impuesta por el Ministerio de Educación. Los maestros que instruyen a nuestros hijos deben egresar de escuelas de educación o del pedagógico y dichos maestros se gradúan con una fuerte visión de burócratas. Los colegios privados que no cumplen con este requisito son objeto de continuas presiones por parte del Ministerio de Educación, como si solo los egresados del pedagógico supieran enseñar. Desde hace tiempo, mucho antes de 1998, la educación en Venezuela es fuertemente socialista.

En mi opinión, la educación es un problema fundamentalmente de la familia y la labor de un Estado propiciador del bienestar ciudadano, es la de favorecer a la familia ampliándole sus opciones. En esta óptica el Estado financia a la demanda entregando cestatickets educativos, vouchers, a los padres de bajos ingresos para que el tema ingreso no sea un obstáculo para enviar al hijo a un colegio privado, propiciando igualdad de oportunidades en materia educativa. Se le da a los maestros en propiedad los colegios públicos, esta idea se la escuché por primera vez a Alejandro Sucre, de modo que el proveedor del servicio sea privado y deba competir en programas y calidad de la enseñanza para atraer alumnos.

Universidades

La educación superior es igualmente injusta y sesgada. Las universidades del Estado son gratuitas pero por lo general el que entra a la universidad tiene capacidad de hacer algún tipo de pago. Esta condición la conocemos como Robin Hood al revés, les quitamos a los pobres para darles a los más pudientes.

No menciono mi alma mater porque hay quienes opinan que tengo algo personal contra ella. Con todo respeto, como siempre, menciono a la Escuela de Economía de la Universidad Metropolitana. He tenido la oportunidad de analizar los programas de economía y observo que tienen dos macroeconomías de tendencias keynesianas, no hay ningún curso de economía austriaca, ni tampoco una macro basada en la visión de la escuela de economía de Chicago. Los estudiantes no son formados en un contexto ecléctico que les permita escoger. La visión keynesiana enseñada es de planificación central la cual viabiliza prácticas mercantilistas.

Medios

En general los medios de comunicación también suelen adoctrinar. Por ejemplo, en una entrevista hace algún tiempo Leopoldo Castillo me preguntó ¿cuándo el gobierno va a devaluar? Es decir me pregunta, ¿cuándo el gobierno le va a confiscar a los venezolanos el fruto de su trabajo? En el programa radial de Pedro Penzini, muchos reportes de Víctor Salmerón, inter alia, tienen igualmente un sesgo promotor de la devaluación.

El problema no es el tipo de cambio fijo. Si ese fuera el problema entonces cómo sobrevive en la Unión Monetaria Europea, en Panamá, Hong Kong, Ecuador y prácticamente en China. El problema está en la alta inflación que hace inviable el tipo de cambio fijo.

Cuando en la prensa escrita se analiza el problema de la integración comercial noto que el análisis se formula desde el punto de vista de los intereses de la empresa y se trata de subsanar la falla identificando al país con la empresa. Tremendo sesgo. El principal beneficiario de la integración comercial es el ciudadano, porque se le abarata la vida. Si hubiese buena intención, implementaríamos una reducción gradual y unilateral de aranceles y licencias de importación para precisamente abaratarle la vida a nuestros ciudadanos, acompañada de una reducción del costo de hacer negocios.

Óptica ciudadana

Sugiero que en lugar de insistir en la devaluación, la cual beneficia a empresas del sector industrial, deberían enfatizar la necesidad de acabar con la inflación, la cual obviamente tampoco beneficia al ciudadano de a pie. Similarmente, al analizar los problemas relativos a la integración debemos traer a colación el bienestar del venezolano común. Es decir, el enfoque en los medios debería hacerse más desde la óptica de los intereses de los ciudadanos y menos desde la óptica empresarial, aunque comprendo que es cuesta arriba porque los anunciantes son las empresas y no el ciudadano común, lo que explicaría el sesgo empresarial.

No obstante, si los medios fuesen mejores defensores de los intereses económicos de los ciudadanos, y menos de los empresariales no alineados con el bien común, habría menos indiferencia por parte de la población cuando son cerrados. Hace falta un periodismo valiente de denuncia de prácticas económicas perversas encarecedoras de la vida. Comprendo que esto no ocurre con más frecuencia porque las elites empresariales venezolanas acumulan riqueza no fundamentados en la competencia sino en su destrucción. Es decir, no con base en capitalismo sino acudiendo al mercantilismo.

En síntesis, nos adoctrinan en la escuela, en la universidad y a través de los medios. El problema de la educación que estamos viviendo es emblemático de los males que aquejan al país. No hay contenido, no hay contraoferta, la cual pareciera que en todo caso es el estatus.

En el pasado sembramos socialismo y obviamente ahora recogemos más. El camino de la rectificación comienza por reconocer nuestros errores. Corremos el inminente peligro de perder aun más nuestras libertades por la carencia de liderazgo, por la ausencia de visión capaz de enamorar a los venezolanos del capitalismo democrático fundamentado en el Estado de Derecho. Un consejo: concentren sus energías más en el bienestar ciudadano y menos en el Presidente, para adquirir credibilidad y legitimidad ante los venezolanos.

Julio 20, 2009

Rayados // Hugo J. Faria

Archivado en: Economía, Hugo Faría, Política, Venezuela — libertadyprosperidad @ 12:03 am

Aunque el concepto de libertad es uno se suelen distinguir tres dimensiones de la libertad; la económica, política y civil. La económica es protección a la propiedad privada bien adquirida, es decir, sin uso de coerción, fraude o robo. La política viene dada por la capacidad de elección de los gobernantes en forma transparente y la civil por la libertad de expresión y de culto religioso. La persona convencida de las bondades de vivir en un mundo libre las quiere todas. Es como el padre que tiene tres hijas, las quiere y defiende a todas por igual.

A pesar de esta realidad los líderes de la oposición, de toldas políticas, medios de comunicación, sociedades civiles e intelectuales defienden las libertades políticas y civiles pero no las económicas. Por ejemplo la inflación y devaluación, las cuales confiscan riqueza de los pobres que es transferida hacia los ricos. ¿Acaso los medios de comunicación, los políticos, representantes de asociaciones civiles e intelectuales enfatizan la necesidad de eliminarla? Todas estas personas han visitado Panamá, ¿por qué no luchan por la implantación en Venezuela de su sistema de libertad monetaria el cual protege el fruto del esfuerzo ciudadano mejor que cualquier otro sistema?

Diría que en buena parte porque no son genuinos defensores de la libertad, defienden la propiedad privada de los dueños de algunas empresas o los intereses de un gobierno perverso, los cuales son beneficiarios de la inflación y devaluación, pero no la propiedad privada del ciudadano común.

Los electores los perciben como no creíbles porque su agenda no contiene planteamientos que convenzan al ciudadano de a pié que con la salida del presidente Chávez su condición material va a mejorar y ante esta incapacidad sólo les queda criticar al Presidente, desear su fracaso y defender las libertades políticas y civiles. En consecuencia están rayados.

En forma abrumadora la principal estrategia de la oposición es la de formular críticas negativas al gobierno. Incluso plumas liberales como Mary O´ Grady o Álvaro Vargas Llosa al juzgar por lo que escriben, el que no vive en Venezuela creería que la oposición es perfecta porque nunca es criticada constructivamente, mientras el gobierno es el único malo de la partida. Este sesgo no ayuda a ganar la buena voluntad de los electores. Se trata de una estrategia equivocada. Tanto Mary como Álvaro deberían contribuir a convencer a la oposición de un cambio de estrategia que esté más centrada en el bienestar del ciudadano y menos en el Presidente, quien además es popular.

Se habla de un posible estallido social. No lo veo muy probable porque, ¿acaso el ciudadano va a arriesgar su vida por unas propuestas que no contienen el fermento necesario para mejorar su condición material? ¿La causa por la que se lucha es suficientemente noble para perder la vida? Resulta que estos ciudadanos con libertades políticas y civiles no salieron de la pobreza.

Se habla de la necesidad de ir a un consenso, un pacto social. Para ello es necesario ponernos de acuerdo sobre el modelo económico que sea capaz de mejorar el nivel de vida de los venezolanos. El problema está en que tanto gobierno como oposición lo que profesan es socialismo, apoyados por un empresariado mercantilista. En consecuencia, ¿qué alternativa válida le pueden ofrecer a los electores que mejore su condición material?

Para llegar a un consenso necesitamos empresarios que apoyen una campaña mediática donde se venda la idea de libertad monetaria, cero aranceles, renta petrolera para los ciudadanos (mejor que misiones), acciones de Pdvsa en manos ciudadanas (no y que ahora el petróleo es de todos), donde se muestre cómo la pobreza se ha reducido en el mundo gracias a la implantación progresiva de prácticas capitalistas. ¿Dónde están esos empresarios?

Noto que muchos se están yendo a otros países como Colombia, Panamá y Estados Unidos y aunque dadas las circunstancias la huída es natural, también dicha huída es el testimonio de una batalla que no fuimos capaces de dar, de una ausencia de liderazgo, porque estamos acostumbrados a obtener beneficios en forma perversa, destruyendo competencia y no generando bienestar.

Como no hemos dado la batalla por la defensa de las libertades económicas nos hemos dado un país donde las libertades civiles y políticas son precarias. Donde la vida no es respetada, donde amigos como Germán García están desaparecidos, en fin un país donde no hay mucho futuro y la oposición sigue insistiendo obstinadamente en una estrategia fracasada que en el fondo preserva los privilegios adquiridos legalmente de políticos y empresarios, pero los ciudadanos le ven las costuras.

Los gesta que realizaron nuestros próceres puede calificarse como propiciadora de la independencia de España pero no de la libertad ciudadana. La historia se repite porque los líderes de la oposición buscan la independencia del presidente Chávez pero no la libertad, particularmente la económica, de los venezolanos.

Marzo 12, 2009

El Paquete de Obama // Hugo J. Faría

Archivado en: Economía, Hugo Faría, USA — libertadyprosperidad @ 11:36 am
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El Congreso americano aprobó un plan de estímulo a la economía de unos 800 millardos de dólares en el cual un 60% consiste en más gasto público y un 40% es de reducción de impuestos. Muchos economistas dudan sobre la capacidad del plan para sacar a la economía de la recesión.

Mayor gasto público no necesariamente estimula la economía porque los recursos gubernamentales provienen del sector privado en forma de más impuestos o de más deuda, que eventualmente se traducirá en más impuestos. Es decir, ¿si transfiero recursos del bolsillo izquierdo al derecho y erogo del derecho, (gastando menos del izquierdo) cómo puede esto ser estimulador de la economía? Aunque usted no lo crea, en la mayoría de nuestras universidades se enseña no solo que el mayor gasto público estimula sino que tiene un coeficiente multiplicador. Es decir, el Gobierno incrementa el gasto en cinco y la producción nacional aumenta en 25.

Esta visión forma parte del keynesianismo la cual deifica la acción gubernamental, contribuyendo a justificar otras intervenciones aun menos deseables como son los controles de precios, de cambio, de tasas de interés, expropiaciones de empresas y barreras al comercio internacional, promotoras de prácticas mercantilistas. Además, la injerencia gubernamental se suele enseñar divorciada de realidades de economía política porque supone que el Gobierno es benevolente. Es decir, que los políticos son ángeles dispuestos a trabajar por el bien común y no por su bien personal, el cual puede estar muy alejado del bien común.

¿Acaso en Venezuela el mayor gasto público no aumenta la actividad económica? La respuesta es sí en el corto plazo porque viene financiado por los impuestos que en definitiva pagan los consumidores extranjeros cuando compran el petróleo venezolano. No obstante, a pesar del mayor gasto que experimentamos con CAP I y II y con la administración actual vemos cómo se derrumba el crecimiento y revertimos al estancamiento crónico. Si los impuestos que pagan las compañías petroleras los recibiéramos los venezolanos y posteriormente el Gobierno nos cobra impuestos para gastarlos, obviamente de existir estímulo sería escuálido.

Es más, no existe evidencia econométrica congruente con la existencia de un coeficiente multiplicador del gasto público en el exterior ni en Venezuela. Algunos gastos gubernamentales tendrían como máximo un impacto de 1.5.

¿Significa esto que el Gobierno no debe intervenir en la economía? No conozco economía alguna en el mundo con habitantes ricos sin gobierno. El Gobierno tiene la función insustituible de intervenir para proteger los derechos básicos humanos como la vida, libertad de expresión y protección a la propiedad privada bien habida entre otros. Es más, debe crear la infraestructura legal y reguladora promotora del buen funcionamiento de los mercados.

Por ejemplo, ¿qué deben hacer los directores y altos ejecutivos de las compañías automotrices americanas y bancos: a) pedir ayuda al ciudadano común a través del Gobierno o b) invocar Bankruptcy capítulo 11? La gran mayoría de las compañías que piden protección contra los acreedores bajo el capítulo 11 son reestructuradas y suelen emerger viables, es decir, no son liquidadas. Apelar al capítulo 11 es un mecanismo donde la protección gubernamental contra los acreedores propicia la confianza y viabilidad del sistema financiero y le permite a empresas en un contexto ordenado deslastrarse de deuda que las hace inviables. ¿Por qué los directores y altos ejecutivos son renuentes a invocar esta protección legal promotora del buen funcionamiento de los mercados? Un factor importante es porque suelen perder sus puestos de trabajo.

El otro elemento del Paquete de Obama, la reducción de impuestos, presenta varias fallas.  No trata a todos los ciudadanos por igual y por tanto viola el Estado de Derecho porque le reduce los impuestos a unos y a otros se los aumenta. Le “reduce” los impuestos a algunas personas que no pagan impuestos, por tanto se trata más de beneficencia que de estímulo. Al subirles los impuestos a las personas que ganan más de $250,000 está desincentivando al segmento más productivo, innovador y creador de la economía americana, porque cuando los americanos acumulan riqueza suele pesar más el know how que el know who.

Aunque los americanos sufren las segundas tasas impositivas más altas del mundo a nivel corporativo, que encarecen el costo de hacer negocios, el presidente Obama nunca plantearía una reducción de dichas tasas porque estaría ayudando a los ricos americanos.  En otras palabras, tiene serios conflictos de lucha de clases de inspiración marxista.

Lo más probable es que no habrá estímulo. El desplome reciente de los índices de acciones lo sugiere. Hay incluso serias dudas sobre el estímulo del mayor gasto público promovido por Roosevelt durante la depresión.  En 1937 hubo una recesión en la depresión.  Sin embargo, sí habrá mayor poder de los políticos amparados en el paraguas de Lord Keynes.

hugo.faria@libertadyprosperidad.org

Diciembre 3, 2008

Hugo J. Faría // Escasez de conciencia social

Archivado en: Economía, Hugo Faría, Venezuela — libertadyprosperidad @ 2:58 pm
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Felicito a Cedice Libertad, en particular a su junta directiva y equipo gerencial, por los videos relativos a la defensa de la propiedad privada bien habida, un derecho natural que todos podemos compartir simultáneamente, inherente al ser humano y fundamento del progreso material. De haber insistido, nosotros como sociedad, más en el pasado en este tipo de defensa y la consiguiente toma de conciencia sobre su importancia no seríamos un país socialista y mercantilista sino capitalista y próspero. Thomas Jefferson, tercer presidente de la gran nación americana, claramente lo señalaba: “el costo de la libertad es la eterna vigilancia”. Siempre habrá individuos que desearán menoscabar tu propiedad y por tanto tu libertad, ergo, la necesidad de defender públicamente la propiedad e informar a las personas sobre sus beneficios.

Hay dos aristas de gran relevancia relativas a la propiedad privada en Venezuela sobre las cuales también debemos insistir. Primera, la propiedad del petróleo, la cual la he abordado en artículos recientes donde abogo por la devolución de las acciones de las empresas estadales a sus legítimos dueños que son los ciudadanos y que los impuestos que pagan las empresas petroleras las recibamos los venezolanos por nacimiento mayores de 18 años para que el Estado viva de los ciudadanos, fundamento de la democracia.

La segunda arista tiene que ver con los derechos de los consumidores a poder comprar el bien o servicio más barato que se produzca sobre la faz de la tierra. La violación de este derecho en Venezuela es ubicua y además es legal.

Poder de compra Las barreras al comercio internacional constituyen una reducción del poder de compra de los ciudadanos. El tener que pagar más por los automóviles, calzado, alimentos, bebidas, y ropa, entre otros, en virtud de los aranceles, licencias de importación, prohibiciones expresas de importación (carros usados) y retrasos innecesarios de diversa índole a las importaciones, constituye una violación legal, pero no legítima, de derechos de propiedad.

Si voy por la calle y a punta de pistola me quitan mil bolívares, Dios no lo quiera, todos coincidimos en que se trata de un robo. Si por el contrario alguien me pide mil bolívares (“fuertes” por supuesto), y consiento en darlos no es un robo porque mi reducción de ingreso personal fue voluntaria.

Pregunto, ¿a quién de nosotros los venezolanos se le pidió nuestro consentimiento para pagar más por productos de consumo diario? Es decir, ¿a quién se le consultó si deseaba que su ingreso fuera reducido como consecuencia del encarecimiento innecesario de muchos bienes y servicios básicos? ¿Cree usted que de haber sido consultados, la mayoría de los venezolanos hubiésemos aprobado el encarecimiento innecesario de la vida?

Insisto en lo de innecesario porque antes de la imposición de la barrera al comercio internacional teníamos acceso al producto a un precio menor. Por ello estas medidas suelen ser adoptadas coercitivamente, no consultadas al soberano y muchas veces sin aprobación de la Asamblea. ¿Acaso alguien quiere ganar menos?

No estoy sugiriendo una reducción inmediata a cero de las barreras al comercio internacional. Sugiero hacerlo en forma gradual y unilateral, aunque en un sentido estricto lo de gradual equivale a que si un marido abusa de su esposa dándole todas las noches 10 puñetazos, él promete reducir el numero de golpes gradualmente hasta llevarlo a cero.

Lo de unilateral es porque si queremos abaratarle la vida a nuestros ciudadanos pobres no es necesario hacerlo en un marco de tratado de comercio internacional. Éstos equivalen a que un gobierno reduce sus barreras y, por tanto, respeta el derecho de propiedad de sus ciudadanos si el otro gobierno hace lo mismo. En otras palabras, si tú dejas de ponerte hediondo yo también me quito la hediondez.

Además de respetar los derechos de propiedad, propiciaríamos un entorno de competencia que fortalecería a las industrias situadas en el país y nos dedicaríamos a actividades económicas generadoras de bienestar y de empleos que no encarecen la vida. La existencia de una actividad económica no se puede justificar porque genere empleos. Si éste fuese el objetivo sería muy sencillo alcanzarlo. Si vamos a construir una carretera no usemos tractores, démosle palas a los trabajadores y generamos más empleos; y si les damos cucharas crearíamos aún más empleos.

La reducción del costo de hacer negocios es también esencial para desarrollar una industria que genere bienestar. Quizás los amigos industriales no insisten más en reducir el costo Venezuela porque enfrentarían más competencia al reducir las barreras de acceso.

Si deseamos un país de propietarios necesitamos ser respetuosos de la propiedad de todos y por ello debemos eliminar las barreras encarecedoras de la vida. Además, no puede haber un país de propietarios viable donde los ciudadanos no son los dueños de las principales actividades económicas como es el caso del petróleo.

hugo.faria@libertadyprosperidad.org

Noviembre 5, 2008

Hugo J. Faría // Economía de puertos milagrosa

Archivado en: Economía, Hugo Faría, Venezuela — libertadyprosperidad @ 12:45 pm
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A los venezolanos nos gusta poner como ejemplos a emular los tigres asiáticos: Hong Kong, Singapur, Taiwán y Corea del Sur. Menos atención, sin embargo, le prestamos a un milagro económico que ocurre justo frente nuestras costas: Aruba.

De acuerdo al CIA Factbook (espero no ir preso por citar esta fuente ultraimperialista), el ingreso por habitante de los arubanos es de $21.800 para el año de 2004, mientras el de los venezolanos para el 2007 es de $12.200. De modo que el ingreso por habitante de Aruba es 1.8 veces el de los venezolanos, casi el doble. Tienen una mayor esperanza de vida, menor tasa de mortalidad infantil y mayor índice de alfabetismo que en Venezuela. A pesar de no tener ríos nunca falta el agua dulce ni la electricidad.

La población total estimada de Aruba para 2008 es de unas 101.541 personas. Algunos críticos dirán que esta es la razón por la cual son ricos, porque tienen baja población. Si esta fuera la razón, ¿cómo se explica que en Estados Unidos siendo 300 millones de habitantes las personas viven mejor que cuando eran 200 millones y éstos vivían mejor que cuando eran 100 millones? ¿Acaso todos los países de baja población son ricos? Basta ver el caso africano. Más población puede ser altamente beneficiosa porque supone más producción y además implica mayor cantidad de ideas.

Sugiero que el éxito económico de Aruba se debe a sus políticas e instituciones que inducen a la población a trabajar en actividades que incrementan el bienestar personal y social. La principal actividad económica es el turismo y han desarrollado sectores de la economía compatibles con turismo como una refinería petrolera, banca, casinos, comercio, embotelladoras de Coca Cola, agua y cerveza.

En otras palabras, “sembrar el turismo” no significa pretender producir de todo. Prácticamente toda la comida, ropa, calzado y automóviles son importados, con variedades de refrescos, aguas y cervezas como Polar. Es más, lo que importan excede a lo que exportan y la diferencia es financiada con la compra de activos de la economía hecha por extranjeros, es decir, tienen un superávit en cuenta capital. Esto es propio de las economías con alto crecimiento, déficit en cuenta corriente y superávit en cuenta capital.

Si juzgamos por las opiniones frecuentemente difundidas en los medios de comunicación venezolanos, Aruba tiene una economía de puertos y quizás por ello vemos su modelo de desarrollo con cierto desdén a pesar de que viven bastante mejor que nosotros. Otra manifestación del inmenso daño que nos ha hecho la óptica mercantilista cuya aplicación le encarece la vida a las personas (inconsciencia social), y evita la asignación eficiente de los recursos.

En otras palabras, no tienen, por ejemplo, plantas textiles, ensambladoras de carros ni centrales azucareros pero viven mucho mejor que nosotros. La lección es clara, si la existencia de estas industrias le encarece la vida al ciudadano común es preferible no tenerlas y dedicar los valiosos recursos liberados a actividades que generen bienestar social como podría ser en el caso venezolano el turismo. De modo que en lugar de estar los venezolanos de a pie pobres subsidiando a empresas ineficientes en el sector industrial y agrícola, deberíamos invertir esos recursos en seguridad personal, agua e infraestructura vial y eléctrica para poder desarrollar una vibrante industria turística que genera empleos (que no le encarecen la vida al ciudadano común), y divisas.

Otras ventajas
Otros dos factores dignos de mención son la buena infraestructura legal y la existencia de un tipo de cambio fijo desde hace muchas décadas entre el florín y el dólar. El dólar circula libremente y también suelen aceptar el euro, por tanto se aproximan al modelo de libertad monetaria y el banco central es prácticamente una caja de conversión abocado a la defensa de un tipo de cambio fijo. Obviamente no hay control de cambios, de precios de tasas de interés ni gavetas bancarias. Tienen unas tasas impositivas sobre el ingreso altas que exceden al 50% y no tienen cero aranceles como Hong Kong y Singapur. Nadie es perfecto.

De este análisis se derivan al menos tres enseñanzas. Primero, si somos una economía petrolera debemos desarrollar actividades compatibles con petróleo. Si Dios nos dotó de ventajas comparadas en determinadas áreas esos son los talentos que debemos potenciar y no pretender ser lo que no somos.

Segundo, algunos especialistas se quejan de que importamos mucho. Falso, el problema es que exportamos poco. En economías como las de Hong Kong y Luxemburgo la suma de las importaciones más exportaciones exceden al 150% de sus respectivos PIB. Pero, ¿cómo vamos a exportar más si nos dedicamos a actividades en las que no somos competitivos y además tenemos un monstruoso costo de hacer negocios?

Finalmente, los venezolanos pasamos por Aruba frecuentemente. Es hora de que Aruba y en particular sus instituciones y políticas pasen por nosotros.

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