Ideas de Libertad y Prosperidad

octubre 6, 2010

Socialismo democrático contra socialismo totalitario // Hugo J. Faría

Filed under: Hugo Faría,Política,Venezuela — libertadyprosperidad @ 3:12 pm

Los líderes de la oposición son representantes del socialismo democrático y combaten al socialismo autoritario.  Son personas importantes y respetables: sacerdotes, dirigentes políticos, gobernadores, militares retirados, intelectuales de prestigio y líderes que hasta hace poco militaron en el campo del chavismo. Sin embargo, a pesar de sus buenas intenciones todos ellos obvian que el socialismo es parte de la causa de nuestros males, y que el socialismo democrático es una imposibilidad, ya que sin propiedad no hay libertad. Observemos cómo desde la nacionalización del petróleo, hierro y el BCV hemos asistido a la destrucción de nuestras libertades.

CEDICE regularmente divulga los índices de Libertad Económica que muestran el deterioro de este indicador que ha contribuido a nuestro estancamiento crónico generador de los pobres que votan por Chávez.  A pesar de esta realidad, tenemos líderes de la oposición que sólo defienden las libertades políticas y de expresión, pero no las económicas. Sospechoso, porque el amante de la libertad las quiere todas.

En los Estados Unidos existe competencia entre las líneas editoriales de Fox News y CNN (conocida por algunos como Cuba´s News Network); del Wall Street Journal y el New York Times. ¿Dónde está en Venezuela nuestro Fox News o Wall Street Journal que defiendan sistemáticamente el capitalismo?

Por las ciudades del país vemos pancartas que impulsan el socialismo. ¿Dónde están las vallas que fomenten el capitalismo? ¿Por qué no desarrollamos una gran campaña mediática para promover la libertad monetaria, que protege la integridad del esfuerzo ciudadano; la erradicación de las barreras al comercio internacional, que abarata la vida y disminuye privilegios; la devolución de nuestras acciones de las empresas del Estado, para tener un país de propietarios; la entrega de nuestra renta petrolera a los venezolanos mayores de 18 años, para que el Estado viva de los ciudadanos, lo cual es mejor que las misiones; la superioridad ética del capitalismo frente al socialismo, porque el primero es respetuoso de la libertad, fundamento de la dignidad de la persona, y el segundo es un error antropológico?

Tenemos una gran creatividad para las cosas que nos interesan. Por ejemplo los micros de Ciudadanía Activa son extraordinarios. El micro que se proyecta en los cines en contra de la piratería de películas es sensacionalmente efectivo. ¿Por qué no defendemos las libertades económicas con el mismo ahínco y creatividad? ¿Por qué la oposición desea cambiar a Chávez, pero no desea cambiar las causas que originaron a Chávez?

Una razón es que no hay dinero para la defensa del capitalismo. No hay fondos para la promoción de las libertades económicas porque para los empresarios financistas implica más competencia, menos privilegios; y para los políticos, menos poder.

El principal plan de la oposición es aprovecharse de los errores de Chávez, pero es incapaz de atacar las causas que lo engendraron y de convencer al ciudadano de a pie que sin Chávez vivirá mejor. Estamos adictos a acumular riqueza perversamente, manipulando al Estado para destruir competencia. En consecuencia, siempre estamos a la defensiva, sin la posibilidad de tomar la ofensiva y de demostrarle al pueblo que el socialismo y mercantilismo son salvajes. Esta condición contribuye a explicar la apatía de tantos venezolanos que se traduce en altos niveles de abstención a la hora de votar.

En caso de que haya ganado el SI el país marchará aceleradamente hacia la reducción a una mínima expresión de las libertades políticas, civiles y económicas. La noche totalitaria nos cubrirá y la economía implosionará. Otro escenario probable, ganando el NO, es que el Estado gradualmente siga ocupando más espacios de la libertad. No olvidemos el recurso de las leyes habilitantes y los años que aún quedan del período presidencial.

El socialismo del siglo XXI, se imponga en forma gradual o acelerada, y como todos los socialismos, fracasará. Si los defensores de la libertad somos capaces de superar la mentalidad e intereses mercantilistas y socialistas, ayudados por la devastación que ocasiona el socialismo, como ocurrió en Europa Oriental, reconstruiremos el país. Antes es probable que pasemos por nuestro desierto y cautiverio babilónico para poder regresar a la Tierra Prometida liderados por otra generación, pues pareciera que la mía es incapaz de responder al desafío de combatir el socialismo con capitalismo.

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agosto 2, 2010

Daniel Morales Romero // Siembra de ilusión, cosecha de socialismo

Filed under: Daniel Morales — libertadyprosperidad @ 2:51 pm

Se empiezan a sentir con más salvajismo los frutos amargos del socialismo. He discutido con varias personas sobre el éxito de esta ideología en Venezuela. En mi opinión no es un fenómeno reciente. Se ha sembrado tanto socialismo, que lamentablemente cuando al venezolano se le presenta una alternativa, no sólo la ve con desconfianza, sino que la rechaza sin consideración alguna. Se aplica el refrán “es mejor malo conocido que bueno por conocer”. Qué desgracia. No hemos tenido ofertas distintas a las tendencias colectivistas. ¿Por qué?

Algunos dicen que las ofertas electorales no pueden estar alejadas de mensajes socialistas-populistas vendedores de ilusiones, porque de lo contrario no se ganan elecciones. Sin vergüenza de pecar de ingenuo, soy de la teoría de que los candidatos a puestos de elección popular, pueden ayudar a los electores, a aspirar a más: hay que elevar. El problema es que en estos últimos 50 años no hemos tenido una alternativa al socialismo, y como consecuencia tenemos una demanda que aspira puras ilusiones. El que mejor sepa venderlas, ese gana.

Pienso que el SOCIALISMO ACTUAL es la cosecha de los así llamados 40 años, donde se empezó a minar la libertad económica, y se sucedieron distintas cosas que han contribuido con el pensamiento colectivo, de todos los sectores y partidos políticos, de que son el Estado, el Gobierno, los presidentes, etc., los únicos que pueden lograr el bienestar y la disminución de la pobreza, y una desconfianza generalizada sobre el papel de la sociedad civil y del mercado en la promoción de la sociedad.

He aquí una posible explicación. El liderazgo político de los 60 embarcó al país en la planificación central de la economía. A partir de ahí, los grupos de interés que se vieron beneficiados con la elaboración de leyes, decretos, regulaciones, licencias, aranceles, tipos de cambio “competitivos”, etc., vivían en paz mientras financiaban las campañas electorales populistas de los vendedores de ilusión. Mientras se protegía y mantenía el status quo, la generación de riqueza beneficiaba a unos más que a otros, y la mayoría de la población quedaba al margen del crecimiento: había exclusión. Y se hacían cada vez más dependiente de la voluntad política.

Para mantener lo que había, hubo que conspirar contra las libertades económicas apelando a razones patrióticas y nacionalistas: supuesta soberanía. Los políticos en las últimas décadas no hablaban de más trabajo, responsabilidad y de generación de riqueza, sino de pobreza, injusticia y de redistribución. El trabajo de políticos, gobernantes y grupos de interés para mantener el status quo, y últimamente para cambiarlo y hacerlo intocable, ha sido usar y explotar a las masas y las bases, y no promocionarlas para que aspiren ellos mismos a una realidad alcanzable y mejor.

Además, padecemos lo descrito en el libro CAMINO DE SERVIDUMBRE de Hayek, dedicado por cierto A LOS SOCIALISTAS DE TODOS LOS PARTIDOS: “las gentes que aborrecen la idea de una dictadura política claman a menudo por un dictador en el campo económico” (cap. 7). Así se ha sembrado el socialismo en Venezuela. Con políticas mercantilistas discriminatorias y excluyentes. Con una dictadura económica que favorecía a unos grupos a expensas del bienestar y del crecimiento del pueblo.

Como lo que pasó-pasó, y a Venezuela lo que le queda es futuro, invito a la sociedad civil, a los futuros candidatos de todos los partidos, a los factores políticos y a los que financian las campañas, a ayudar a los electores a demandar realidades, a que rechacen los espejismos, a despertarles la conciencia para que no esperen de forma ilusoria mentiras gratuitas. Así, no habrá espacio para el comunismo y cualquier tipo de totalitarismo. Se dejará de sembrar el socialismo y de cosechar mentiras. Promocionemos la libertad, el bienestar, los altos estándares de gobernabilidad, y las fuentes de generación de riqueza.

julio 9, 2010

El verdadero culpable // Rafael Enrique Rincón Zerpa

Filed under: Política,Rafael Rincón-Urdaneta,Venezuela — libertadyprosperidad @ 10:02 pm
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ADVERTENCIA: Si no quiere ver ofendida su “venezolanidad”, si prefiere quedarse con el lado amable de ella, absténgase de leer esta nota escrita por un verdadero apátrida.

Soy pesimista respecto del futuro de Venezuela.  No albergo esperanza alguna de que el país alcance un grado de desarrollo medianamente decente.  Ni siquiera creo que recupere la decencia en mucho tiempo, si es que alguna vez la tuvo.

Muchos piensan que un cambio de Gobierno significará la automática recuperación del país y el inicio de una era de prosperidad y libertad. La mayor parte de quienes desean la salida del Comandante asocian, de manera directa, los problemas actuales con la figura de Chávez, quien es, a mi juicio, el más inocente entre los culpables.

Aconsejó Maquiavelo, en su magnífica obra titulada El Príncipe, que el gobernante, para evitar el riesgo de inestabilidad y rebelión, debe abstenerse de atentar contra las creencias, costumbres y tradiciones del pueblo, especialmente si se trata de una nueva conquista. Y dijo también que es muy difícil dominar a aquellos pueblos que han conocido la libertad, pues pueden, recordando sus símbolos e instituciones libres, levantarse contra el nuevo señor.

Con respecto a lo primero, no hay venezolano mejor representante de los tradicionales vicios nacionales que Hugo Chávez. Él condensa en su persona cada maña popular y los más extendidos complejos mentales. Además, ha sabido sacar provecho de los gustos torcidos y de las costumbres y creencias de sus gobernados, entre las que destaca una que le ha servido de mucho: la sumisión al mesías y el pernicioso culto a los héroes, como es el caso de la religión bolivariana. Pero hay más: el populismo es, por ejemplo, una institución venezolana muy sólida, así como lo es la adoración al Estado todopoderoso y providente. Ni hablar de la corrupción, hábito socialmente aceptado en cada metro cuadrado.

Otro rasgo muy propio del guía y de sus guiados es el que bien ilustró el comediante Emilio Lovera con su personaje “Palomino Vergara”, un tipo fanfarrón, machote y “alza’o”, de voz grave y aspecto de galán barato, que es corajudo y valentón… hasta que llega su mujer y lo pone en su sitio. Ahí se le quiebra todo al machote, que sale hablando con voz de pito. Así fue el Chávez del 4 de febrero y del 11 de abril. Así fue el Chávez regañado por Su Majestad y el que Uribe mandó a “ser varón” cuando le dijo: “Ud. es muy valiente para hablar de lejos, pero cobarde para hablar de frente”. A su vez, los venezolanos corajudos querían freír las cabezas de los adecos y copeyanos y sacar a patadas a los corruptos, pero ahora aguantan, con la cabeza gacha, todos los días, toneladas de insultos, de comida podrida y de cuanta cosa les caiga, incluida la confiscación de sus libertades. Los Palominos ya no hablan de freír las cabezas de nadie.

Y es que otro rasgo muy venezolano es el conformismo. A la delincuencia se habituó la sociedad sin mayores incomodidades. La siente normal. Y siempre ha sido así porque ese mal no lo inventó Chávez. Sólo le ha dado la libertad que no tiene el resto de la población. Sobre los servicios públicos, desde los administrativos hasta los de electricidad, agua y similares, pues nada. Se aguanta. Pero ya que se optó por que el Estado hiciera todo, sería al menos lógico preguntar a dónde diablos van a parar los impuestos y los millones de petrodólares que entran al país.

Sobre lo segundo, ¿Libertad? Los 40 años de muy pobre democracia fueron un accidente histórico en un país acostumbrado a los caudillos. ¿Cuántos demócratas han pasado por los gobiernos venezolanos desde el Semidiós Bolívar? La historia venezolana es un catálogo de gobernantes abusadores, mediocres y dictadorzuelos. Para colmo, no bastó con escoger un caudillo para gobernar el país, sino que se buscó a uno resentido y bastante inepto en todos los campos, menos en el aprovechar las oportunidades para satisfacer sus pérfidos deseos. En ese caso, un Pérez Jiménez, de mentalidad diametralmente opuesta (al menos en algunas cosas), hubiese sido una opción bastante más cuerda.

La sociedad venezolana ha preferido quedarse con los más estúpidos mitos: que si el venezolano ama la democracia, que si el venezolano no es tonto, que si no va a aguantar esto o aquello. Se niegan muchos a ver que no es Chávez el que está arruinando el país, simplemente porque él sólo no puede sin la complicidad de una gran cantidad de gente que comparte eso que Carlos Rangel llamó la “ideología tercermundista”. Es el vecino, la tía roja, el primo comunistoide y el cuñado militar los que están hundiendo al país. Son aquellos que no quieren que se vaya el que, “generosamente”, les deja caer algunas migas de su mesa.

Mientras esa mentalidad, esa mezcla de “alegría caribeña” con resentimiento, viveza criolla y mediocridad, siga gobernando, seguirá el alma de Chávez mandando por siglos. Los venezolanos de bien, que los hay, o están emigrando, o muy tristemente están soportando a quienes se contentan con verlos arruinados.

marzo 17, 2010

Privatización del Petróleo ¿Por qué y cómo? // Jose Luis Rivas // Organización por la Democracia Liberal en Venezuela (ODLV)

Filed under: Autores,Petróleo — libertadyprosperidad @ 11:20 pm

El petróleo, el oro negro, ese líquido espeso que le ha dado tanto dinero a nuestro país; bueno no técnicamente, realmente se lo ha dado al Estado que es dirigido por nuestros gobernantes quienes han hecho lo que les ha dado la gana con él.

Precisamente la excusa de nuestros gobernantes y que a lo largo de los años hemos memorizado muy bien es que el petróleo debe ser del Estado porque es de todos los venezolanos y ellos saben como devolvérselo a la gente, supuestamente en obras públicas, seguridad y justicia; todo lo que no tenemos. A pesar de eso, lo hemos memorizado tan bien que lo repetimos una y otra vez cuando nos preguntan tal cuál, como si fuese cierto.

El petróleo tiene dueño
Dicen nuestros gobernantes, y nos mienten como siempre, que el pueblo es el dueño del petróleo.

Vaya usted, pueblo, a agarrar uno de aquellos barriles de petróleo del que dicen los farsantes aquellos que usted es el dueño.

El dueño de algo es quién puede disponer inmediatamente de ese algo; vaya usted, pueblo, a disponer del petróleo, incluso el que esté en el subsuelo de las tierras que usted pueda poseer. ¡No puede!

¿Quién puede disponer de manera inmediata sobre el petróleo venezolano?: nuestros gobernantes con poder nacional. ¿Quienes son los dueños del petróleo venezolano?: Los gobernantes de turno.

¿Cómo usan nuestros gobernantes el petróleo y la utilidad del mismo?
Hay algo llamado oligopolio, que nuestra constitución prohíbe y aupa al Estado a que lo castigue. El oligopolio es la unión de un grupo de empresas para establecer precios, un cartél. Venezuela es miembro de la OPEP, un cartél establecido para fijar los índices de producción para aumentar de manera artificial el precio del petróleo en el mercado. Nuestros gobernantes son especuladores a nivel mundial con el petróleo.

El monopolio es igualmente castigado por la constitución nacional, y ¿saben quién tiene un monopolio sobre las concesiones del petróleo? PDVSA. También nos dicen que debe ser del Estado el petróleo para que no se lleven las ganancias al exterior. ¿Y a quién le dieron la concesión sobre el pozo petrolero Carabobo I? ¡A extranjeros!. Y no es que considere que eso está mal, es que su discursito de nacionalización está precisamente en contra de esto aludiendo a que es pérdida de la soberanía cuando se da una concesión, son unos farsantes.

Así mismo, les recomiendo que cuando estén por la calle cuenten cuantas vallas o avisos publicitarios hay sobre programas sociales, sobre nuestros gobernantes, alguna obra o algún otro tipo de publicidad que tenga que ver con el gobierno. Nuestros gobernantes usan la plata del petróleo para hacerse propaganda, ¡y les sali gratis!

Y a un nivel aún más sutil, vayan a cualquier programa social de alguno de nuestros gobernantes y verán muchas más vayas, todo del color del partido del gobernante y con el rostro del gobernante. ¡Con la plata del petróleo, que según es nuestro, nuestros gobernantes se hacen campaña de gratis!

No sólo eso, nuestros gobernantes también usan ese petróleo que supuestamente es de todos los venezolanos para financiar sus campañas internacionales en las que sólo tienen interés ellos a nivel político-individual.

¿Y en las funciones que debería ejercer el Estado para el bien común: seguridad, justicia y obras públicas? Bien, gracias. Miren las calles, las oficinas públicas, las fuerzas del órden público.

¡Y aún los venezolanos repetimos el discursito rayado de que el petróleo es de todos los venezolanos!

Hay montones de razones para que el petróleo sea de los venezolanos, de manera directa, y la primera y más fuerte es que: no hay razón para que sea de los gobernantes.

¿Cómo privatizar la industria petrolera?
La zona petrolera Carabobo de la Faja del Orinoco tiene 129.600 millones de barriles de petróleo, del cuál el más pequeño es el Bloque Carabobo 4 con 24.759 millones de barriles de petróleo. De ese total de Carabobo 4 se estima que al menos pueda sacarse el 20% que son 4.952 millones de barriles de petróleo, quedando un total de millones de barriles que quedan en reserva pues la tecnología actual no puede extraerla. Si ese bloque se subastara, no por concesión sino por propiedad sobre ese terreno y llegara a un mínimo de digamos, USD$ 15 por barril que es seguro se puede extraer y USD$ 5 por barril que no puede extraerse aún por falta de tecnología eso daría un total de USD$ 198.075 millones mínimo, en una subasta estoy seguro llegaría a mejores precios. Nuestra deuda pública (Interna + Externa) supera los USD$ 75.000 millones actualmente y nuestras reservas no pasan de los USD$ 40.000 millones en ningún momento, pues nuestro gobierno, digo BCV super-autónomo considera que nuestra moneda es fuerte con esa cantidad de reserva (sí, claro).

Sólo con vender el más pequeño de los bloques de sólo una zona de la faja petrolera del Orinoco podríamos pagar deuda + doblar las reservas + invertir fuertemente en infraestructura y seguridad.

La propuesta de privatización pasa por subastar sólo lo necesario para poder cubrir la deuda pública, aumentar las reservas y el restante para invertir en infraestructura, el resto de los pozos se privatizarían popularmente, y paso a explicar que es esto:

Cada pozo sería una sociedad anónima, con sus acciones iguales en cantidad a los barriles que tiene, y estas acciones divididas en cantidades iguales a cada uno de los venezolanos. Estas acciones no podrían ser vendidas, cedidas, donadas o cualquier otra forma de enajenación durante los siguientes 5 años para que todos los venezolanos sepan lo que es vivir del dividendo de las acciones de una empresa, luego de esto tendrán todos los derechos sobre estas acciones al estar mejor informados de lo que representa esa acción para ellos por su disfrute.

¿Por qué debería hacerse esta privatización?

  • Distribución de la riqueza directa Ya no se necesitaría que un grupo de burócratas aprueben la transferencia de dinero que según la constitución venezolana y la costumbre nos pertenece.
  • Eliminación de gran parte del populismo Nuestros gobernantes alimentan sus presupuestos en gran medida del dinero del petróleo, y es con ese dinero entonces que aplican sus planes populistas para crear más pobreza en los venezolanos bajo una farsa de mejoramiento del nivel de vida.
  • Aumento de ingresos en los hogares venezolanos Durante al menos 5 años habrá un fuerte crecimiento en todos los hogares venezolanos, luego de esos 5 años habrá una minoría que venderá sus acciones, probablemente para invertir en algún negocio propio pues se incentivará a ello, y los niveles de pobreza disminuirán de manera drástica; lo que significará un aumento real del nivel de vida que no dependerá del gobierno de turno.

¿Y esta medida también no es populista?
No, la aplicación de medidas populistas crea dependencia del pueblo hacia estas y las medidas dependen directamente de la popularidad que le den las mismas en las encuestas al gobernante. Las medidas populistas no implican la cesión de propiedades ni mucho menos de los recursos de los cuáles se alimenta el gobierno para sus elevados gastos. Esta medida no podrá cambiar, una vez aplicada, según el gobierno de turno sino que se mantendrá en el tiempo.

Supongamos que ya se privatizó, ¿y ahora qué?
Tanto los pozos que se privatizaron — que serían todos de los que se tenga conocimiento para el momento — como los pozos que vayan apareciendo en lo subsiguiente, serán privados y los dueños de tierras tendrán derecho sobre la explotación del subsuelo de la misma. Así mismo, estas personas pasarán a pagar 1/4 de impuesto sobre las ganancias brutas de la explotación de este recurso natural.

Privatizar todos los pozos popularmente o aplicar el método de subastar uno para cubrir las deudas, es discutible, el de la subasta es el preferido para cubrir las grandes deudas que se están heredando de estos gobiernos despilfarradores que hemos tenido, y para poder reconstruir la gran cantidad de infraestructura deteriorada y la que hace falta.

No todos los pozos están actualmente acondicionados para su explotación por lo que se requerirá un acuerdo entre las petroleras y los dueños de los pozos, probablemente se lleguen a acuerdos de 50-50 o 40-60 entre estos lo cuál de cualquier forma será una condición de ganar-ganar para los venezolanos.

Posibles mitos que aducirán los opositores a esta medida

  • El petróleo se lo llevarán los extranjeros: En primer lugar, no es que ya no esté sucediendo esto con el actual modelo, y hay 5 años para que los venezolanos aprendan vivir de la renta de manera obligada, luego de estos 5 años habrán más venezolanos interesados en comprar acciones que los que estarán interesados en venderlas
  • El petróleo quedará en pocas manos: Actualmente el petróleo está sólo en manos de los gobernantes. La división de pozos por cada sociedad anónima crearía competencia de manera inmediata y garantizaría la eliminación del actual monopolio, además que la gran cantidad de socios dificultará mucho que alguna empresa quede en manos de sólo una persona o de pocas. Igualmente la medida de los 5 años dificulta aún más de que las acciones sean vendidas, por lo contrario, es más probable que más gente quiera comprar más acciones.

Es muy probable que muchos se pregunten en base a qué esta privatización popular debería hacerse: simplemente en la tradición venezolana de que el petróleo le pertenece al pueblo, una vez el petróleo le pertenezca al pueblo de manera directa entonces también podrá pertenecerle a las generaciones siguientes y a los individuos que se apropien legitimamente de éste, ya sea mediante su compra, herencia o donaciones realizadas.

La privatización del petróleo, eso que nos han vendido como lo más malo que puede existir, es de hecho una solución viable para la eliminación de tanta burocracia, corrupción y pobreza en nuestro país; es momento de dejar de creer en los mitos socialistas y dejar que la libertad de cada individuo demuestre la capacidad que tenemos, todos, de construir un mejor país sin que otra persona tenga que – ni pueda – decidir por nosotros.

febrero 11, 2010

Empresarios y política: ¿Qué importa y qué no? Parte I // Rafael Rincón-Urdaneta

Filed under: Política,Rafael Rincón-Urdaneta — libertadyprosperidad @ 7:48 pm

“No quiero un gerente como presidente”, me dijo en 2007, cuando ya se daba por cierta la candidatura de Sebastián Piñera. “¿Por qué tanto te disgusta la idea de un empresario como presidente?”, cuestioné. “No necesitamos que manejen el país como una empresa. Y un empresario sólo defenderá sus intereses”, respondió ella.

La creencia de que los empresarios deben mantenerse alejados de la política es popular, especialmente en América Latina. No lo es tanto en sociedades con instituciones políticas ejemplares y con ideas más claras sobre qué cosas realmente importan para la gestión pública y la libertad. Suele advertirse que política y gerencia son dos cosas muy distanciadas – no se conduce un país como una firma de servicios – y que los ricos y empresarios buscan el poder sólo para llenar sus arcas. En esta nota trataremos lo segundo y el resto en la siguiente publicación.

El triunfo de Martinelli en Panamá fue el acabose para muchos: “Venderá el país”; “entregará el canal a los gringos”. Mucho antes, en Venezuela, un empresario acomodado y político, Salas Römer, quien había logrado una muy reconocida gestión gubernamental en el Estado Carabobo, había sido desechado como opción en 1998, dando paso a Hugo Chávez, un teniente coronel conocido por un fallido golpe de estado en 1992. En Chile, especialmente para sectores izquierdistas, la victoria de Piñera es el principio del fin. Le llaman “Sebastián Piraña” por la voracidad con la que se supone devorará el erario público. Y, por cierto, ya se ha anunciado el fusilamiento político de su “gabinete empresarial”.

Quizás detrás de estos prejuicios se oculta aquel conocido pasaje bíblico que sentencia el impedimento a los ricos para visitar – ¡y, por Dios, también para habitar! – el Reino de los Cielos. Pasaría antes un millar de camellos obesos a galope furioso por el ojo de una aguja que un rico a los predios del Señor. Pero aunque sólo alados elefantes blancos y con un cuerno en la frente pudieran atravesar el diminuto ojo de la dichosa aguja, y con los ricos y empresarios destinados a lustrar las chimeneas del Infierno, condenarles socialmente y espantarse si buscan cargos públicos es absurdo y ridículo. Pero, lo peor: es peligroso.

Ricos y empresarios son mal vistos, porque el éxito y la riqueza son mal vistos, insisto, en nuestras sociedades, plagadas de prejuicios y resentimientos. Y si el potentado, además, es elegante, tiene ojos y cabellos claros y “apellido”, es también un “patrón de fundo” explotador. Escobar Gaviria, narcotraficante de origen humilde y hombre de “obras sociales”, murió con mejor reputación que muchos empresarios honestos.

El credo de esta ideología establece que no hay cómo de hacerse de bienes y de comodidades si no es arrebatándolas a otros. Unos ganan porque otros pierden (Eduardo Galeano eleva magistralmente esta bobada a explicación del subdesarrollo latinoamericano). Por ello se piensa que el rico es siempre un déspota miserable y el pobre una víctima en la más completa indefensión. No importan las incontables historias de personas trabajadoras que han llegado a la cúspide del bienestar, como tantos inmigrantes que arribaron a estas tierras con una mano adelante y la otra atrás e hicieron fortunas millonarias a fuerza de romperse la espalda con determinación, esfuerzo y mucha creatividad.

Lo anterior corresponde a lo ridículo y absurdo. La parte peligrosa tiene que ver más bien con “los intereses”, que además también es una gran tontería. El credo dice que sólo los ricos tienen intereses y deseos malsanos que serán satisfechos a costas del aparato gubernamental y de los bienes públicos. En cambio, las almas desposeídas, inmaculadas por naturaleza, sólo buscan el bien de todos, la paz, la armonía y la justicia. Así, lo que debe impedirse a capa y espada es que ricos empresarios, todos despiadados, pérfidos y codiciosos, pongan sus sucias garras sobre el gobierno.

Esta convicción ideológica va acompañada de ingenuidad – para no decir idiotez -,  dejando abierto un flanco de altísimo riesgo, al bajar las defensas y reservas ante los charlatanes de discurso popular, los redentores de los pobres que, una y mil veces, resaltan su origen humilde y su pertenencia al pueblo. Pero muchos “hombres del pueblo” han empleado sistemáticamente artilugios retóricos y manipulación de masas para imponer tiranías. ¿Necesitó Hitler ser rico y empresario para sus malévolos propósitos? ¿Fueron Stalin o Ceausescu acaudalados hombres de negocios? ¿Fue un Fidel Castro gerente o rico empresario el que llegó para instaurar la dictadura más longeva e improductiva de América Latina? ¿Han necesitado Chávez y Morales cuna oro para meterse el Estado en sus bolsillos y mantener a toda la sociedad entre suela y piso? ¿Cuántos de los más grandes corruptos de la historia no llegaron al poder como humildes hombres y mujeres del pueblo? ¿Cuántas tiranías no han instaurado líderes “humildes”? ¿Cuántos desastres y barbaridades no han hecho mayorías populares, con “hombres sencillos y buenos” a la cabeza? Lo que han necesitado los más despóticos y corruptos gobernantes de la historia ha sido un número grueso de tontos (y resentidos), un puñado de malintencionados y una escasa o nula valoración de la libertad individual, traducida en pobres o inexistentes instituciones democráticas.

Popper criticó sin piedad a Platón por preocuparse de quién debería gobernar. Nadie quiere el gobierno de los malvados o de los ineptos, sino el de los buenos y de los sabios. Y porque allí mandan las percepciones, ideas, valores y creencias de las altamente falibles mayorías, en tanto formadas por seres humanos, todos imperfectos, tal cuestión es irrelevante. Por eso estimó que había que ocuparse de qué instituciones y leyes se necesitan para evitar que los malos gobernantes hagan demasiado daño sin tener que defenestrarlos.

Las sociedades han de procurarse instituciones eficientes, no grandes y todopoderosas, sino eficientes y, además, armadas de efectivos mecanismos de seguridad para evitar que los gobernantes y funcionarios, cualesquiera sean, hagan travesurillas. Es por eso y no por capricho que existen los poderes independientes, la alternancia en el poder, la prensa libre, el pluralismo político y demás dispositivos de alarma y ajuste. Ocuparse de la calidad de éstos es lo importante. Lo demás es perder el tiempo y arriesgar muchísimo más que eso.

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